miércoles, 2 de marzo de 2016

El destiempo de las rebajas

Y digo yo...¿Cómo es que, teniendo aún temperaturas de invierno, no hay ya casi manera de conseguir un abrigo de niña???? Pregunta de Trivial, que se suele decir.


El caso es que también el cambio climático tendrá que ver en esto porque que levanten la mano aquellas que han vivido, o tienen referencia, de aquello que decían las abuelas de que, para los Santos, el abrigo. Y rara vez fallaba. El 1 de noviembre todo el mundo llevaba abrigo porque el ritmo de la climatología venía a ser tal que en la segunda quincena de agosto empezaba a estropearse... en septiembre ya empezaba a refrescar (por eso entonces era algo más barato irse de vacaciones ese mes, dado que el tiempo no era seguro "que acompañara")... en octubre ya no picaba el uniforme del cole porque se llevaban leotardos... y en noviembre, un buen abrigo con bufanda y todo si de mediados se trataba. Y, por supuesto, llegaba la Semana Santa y todo el mundo andaba a la caza de bañador o biquini porque, si no llovía, hacía temperatura de chapuzón... y, a partir de abril, salvo a primera hora de la mañana, los abrigos sí que quedaban relegados... y en las Comuniones podía quizás llover, pero nunca hacía frío… y desde mediados de mayo no había quien ya soportara el uniforme en las piernas sin leotardos y todo picaba.
Pero ahora, os habréis dado cuenta (y alguien sesudo lo ha confirmado en telediario o similar), que las estaciones se están desplazando y cada vez empiezan más tarde... Pero las temporadas de ropa y, sobre todo, las rebajas, siguen tal cual, ancladas en los históricos julio-agosto y enero-febrero de siempre.
Esto, por una parte, está hasta bien porque, a poco que podamos estirar la ropa del año anterior, nos compramos el recambio ya con un descuento nada desdeñable (dejando aparte promociones, black Fridays y outlets) que nos puede dar pie a podernos permitir alguna que otra cosa de capricho… peeerooo… tiene la contrapartida de que cuando realmente hace frío o calor y puedes necesitar algo que no has tenido previsión de comprar o que has pensado que no ibas a necesitar, o que necesitas sustituir porque se ha quedado pequeño (léase en todo esto último: “niños creciendo”) resulta que ya no lo encuentras porque se ha retirado en aras de lucir la colección para la que no hace temperatura… ¿o no? 


jueves, 21 de enero de 2016

Pero qué tendrá la coliflor que tan poco gusta?

Pues eso... Que qué tendrá que no sólo los peques, sino también los mayores, le ponen reparos a la coliflor. Y aunque yo, cuando la llevo a la mesa, aviso de antemano que para estar sano hay que comer de todo y que unas veces las cosas gustan más y otras gustan menos, jamás de los jamases he sentido que mínimamente hayan dado su aprobación ni a la coliflor ni al razonamiento. Aunque, también hay que decirlo, la han comido.



Pero como es verdad que no está entre mis propósitos el de convertirme en una torturadora culinaria, se me ocurrió bucear en la web para encontrar algún truco que salvase el trago de cuando toca coliflor, y di con el blog:

Cuya artífice es una persona aficionada a la cocina y que, con bastante acierto, vuelca recetas imaginativas encaminadas a hacer más atractivos los alimentos para quienes no los ven así.
Y, entre ellas... ¡Eureka! Una para la coliflor... Francamente resultona.
Espero, como la autora, que a vosotras también os dé resultado.

Bss




lunes, 18 de enero de 2016

¡La invasión de los juguetes!

Que levante la mano quien, al ver la habitación de sus hijos tras que hayan pasado Papá Nöel y los Reyes Magos, no se haya echado la mano a la cabeza y no haya pensado que las próximas Navidades iban a ser los mayores quienes escribieran la carta para pedir un piso más grande...


Porque en casa ya lo hemos pensado. Y es que, por mucho propósito que se haga, o por muchas advertencias que se transmitan a abuelos, tíos o demás relaciones próximas, lo mismo da: llegan estas fechas y lo que estos cuatro personajes les (nos) dejan, puede llegar a ser un tanto difícil de reubicar. Aparte de que nos obliga a iniciar, como decimos aquí "la campaña de donaciones", con los correspondientes lamentos de que "es que me gusta mucho jugar con eso...", que es más mentira que mentira porque lleva muerto de la risa en un rincón de cualquier sitio media vida.
Es por ello que nos ha parecido interesante repescar este artículo, que trata, precisamente, sobre la cantidad de juguetes que tienen hoy en día los niños del "primer mundo" y cómo puede afectar esto a su educación.
Espero que os guste!!
Y feliz 2016!!

jueves, 26 de noviembre de 2015

Pasadores de Navidad

Ya se acercan las Navidades y, con ellas, un montón de reuniones. Ya sean las señaladísimas de Nochebuena, Navidad, Fin de Año, Año Nuevo y Reyes, u otras en las que aprovechar para ver a amigos, siempre querremos estar guapos. Y, en el caso de las niñas, para redondear ese vestido especial adquirido para estas fechas, o para darle un toque distinto a los conjuntos habituales de salir, un pasador con aires navideños puede ser la elección ideal. 
Así es que os dejamos una cuantas opciones, aunque hay más...




Bss

domingo, 15 de noviembre de 2015

Rarezas de dibujos animados... Juan y Tolola

Pocoyó, Caillou, Bob Esponja,... ahora la Patrulla Canina, Sam el Bombero,... antes y siempre Mickey Mouse y compañía,... Pero hay algunos dibujos animados que pasan más desapercibidos y que, a mi entender, son pequeñas joyas. Una de ellas, los capítulos de Juan y Tolola (Charlie and Lola en su versión original, en inglés).



Yo los descubrí entre los pequeños trailers que suele haber en los dvd´s  más populares y, atrapada por el grafismo que mezclaba dibujos y fotos de cosas reales, siempre en formato de recortable, y por la expresividad pizpireta de Tolola / Lola, me lancé a localizar algún capítulo que me diera más idea de cómo eran en realidad (sobre todo, por aquello de que los trailers, como corresponde a su función, muchas veces condensan un interés que, luego, en el capítulo íntegro, puede resultar diluido en exceso). Y la satisfacción fue enorme al comprobar que la frescura se mantenía.


Son unos dibujos en los que aparecen muy pocos personajes, todos niños de entre cuatro (Tolola y su amiguota Lota) y unos siete u ocho años (Juan y su amigo Mark), aunque hay referencias a los padres y otras personas, y muestran situaciones cotidianas sin un talante quizás tan educativo como Pocoyó o Caillou, pero que claramente fomentan la imaginación y la curiosidad y, muchas veces, parecen reproducir las mismas situaciones simpáticas o desesperantes que nos podemos encontrar en casa con nuestros pequeñajos.
Ni que decir que a mi hija le chiflan. Y, para muestra, un par de botones:


Que os gusten!!

Bss

martes, 6 de octubre de 2015

Para combinar con nuestros rombos... Nobodinoz

Al hilo del post de hace unos días sobre cómo pintar rombos en una pared, hoy me gustaría hablar de cómo complementar esa pared introduciendo elementos de cohesión en la decoración de una habitación infantil. Porque:
1/ Si esa pared que tanto os ha costado poner en valor va a ser la referencia para todo el espacio y
2/ Sí sois de la opinión de que las habitaciones de los niños pequeños no debe estar milimetradas porque no van a estar nunca perfectamente ordenadas y porque a ellas se irán incorporando elementos varios, a veces un tanto descontrolados en lo que a decoración se refiere,...
Lo suyo es "esparcir" por la habitación algunos complementos que sean un guiño a los rombos y hagan referencia a ellos. Por ejemplo tendríamos, para combinar siempre con la pared en tonos agua...
opción 1: un cojín de rombos del mismo color + otros elementos de un color diferente, pero tdos de igual geometría:

cojín pequeño
saco de juguetes

 cojín mediano

 funda nórdica

puff


opción 2: basarnos en el color, pero cambiando el motivo:
 colchoneta

 cojín mediano

saco de juguetes


Para estas propuestas nos hemos apoyado en los complementos de mobiliario que tiene, entre otros muchos, Nobodinoz, los cuales, en el caso de estar en Madrid, se pueden encontrar en Thanks Mum.

Bss




viernes, 2 de octubre de 2015

Colores de temporada

Parece que el otoño se abre paso en los armarios y que, por fin, salvo que dejemos alguna camisa más ligera por aquello de que algún día se presente con un poquito más de la cuenta de calor, el resto de la ropa ya pasa a la lavadora o al tinte y, después, al armario o a la caja, según los casos.
Pero también es momento de revisar si tras la limpieza del fin de temporada del año pasado hemos de reponer alguna prenda. Para esos casos, colores que se están imponiendo como de tendencia son tanto el burdeos como el mostaza (aunque está claro que siempre serán omnipresentes e imbatibles los eternos grises, marrones y azul marino). Y aquí, está claro que se plantea la disyuntiva: lanzarse a la piscina y sumergirse en las gamas de color que son de moda o adaptar un vestuario más neutro, personalizándolo y actualizándolo con elementos más pequeños, como son los complementos.
Si se opta por esta última vía, aquí os presentamos nuestra contribución a la causa. A ver cómo os combinan a vosotras, y sobre todo a vuestras peques, nuestras propuestas en burdeos...

Tarragona en lazo, sobre cocodrilo

Tarragona en lazo, sobre mini-clips

Albany en lazo, sobre pasador francés


Ostende en lazo, sobre tres soportes


Praga, en todas sus versiones.

Difícil elección, ¿verdad?
Bss